Nuestra música tradicional: Dulzaineros



En Segovia,  la dulzaina y la caja redoblante son los instrumentos de música folklórica más populares. Imprescindibles en los acontecimientos y fiestas de los pueblos para acompañar  el baile.y  las procesiones.


caja redoblante  o tamboril
dulzaina
Hacia el 1900 la dulzaina era un intrumento más tosco, depues se reformó y modernizó dotándose de llaves y alargando su afinación. La dulzaina del “Tío Saluda” por ejemplo era una de las primeras dulzainas reformadas, fabricadas en la casa del afamado constructor Angel Velasco, de Valladolid. El redoblante,  caja, o tamboril, con parches de piel, es un heredero directo de los tambores militares. (Ver la entrada: "Nuestra música tradicional: Los Instrumentos")

Otros instrumentos que se usan de acompañamiento son los siguientes:
almirez

botella de anís y llave

carrasca o huesera

mortero

pandereta

flauta o pito

En Vellosillo se celebraban las tres fiestas : el 6 de Mayo “San Juan ante Portam Latinam”, al dia siguiente, el 7 de Mayo “el Corazón de Jesús” y ya después de las labores del campo, el 8 de Septiembre, “la Virgen de la Serna”. (Ver la entrada: “Nuestra música tradicional: el dia de la Fiesta de Vellosillo”)

De los dulzaineros que vinieron en el pasado a trabajar en  las fiestas del pueblo se recuerdan a tres: Isaac de Frutos “El Carterillo” de Sepúlveda, Juan del Val “Juanito de la Fresneda” de Duruelo y el dulzainero de la Matilla posiblemente Demetrio García.
El dia de la fiesta, venían en la burra y se quedaban a comer en casa del regidor o de alguno del pueblo. Mas adelante, con los coches, se solían ir  a mediodía a su pueblo a comer y luego volvían por la tarde.

Isaac de Frutos “El Carterillo”, el más recordado en el pueblo, era dulzainero por tradición familiar:  “ …En ese ayuntamiento sepulvedano, .. al alguacil, el señor  Eusebio. le llamaban El Cartero, aunque nunca fue del cuerpo de Correos, pero si repartió periódicos. Avisador de los entierros y oficios de difuntos, era una estampa a cual más sonora verle atronar las calles con su voz poderosa, a la vez que golpeaba los picaportes o las puertas con una vara, intercalando. entre los datos concretos de las horas y los nombres, exclamaciones de "Han oído!, eh; oigan!". Don Alejandro, el párroco, le definió en una estrofa exacta: Por más que te miro, Eusebio, /nunca lograr adivino/ de dónde sacas tanto aire/ y donde metes tanto vino. Porque el señor Eusebio era dulzainero, sucesor de Julián el Cojo, ….. Seguir con él nos haría llenar todo un libro. Pero me es ineludible hacerlo con su estirpe- acaba de inaugurarse el monumento a su hijo Isaac, El Carterillo, su sucesor en el instrumento…” (Antonio Linage Conde “Mis Santas Compañas”)

Juan del Val ("Juanito de la Fresneda"): nacido en 1.936 , de Duruelo. Ha formado pareja con Julián Ruiz, caja de Riaza. Agricultor de profesión y dulzainero por vocación, aprendió a tocar cuando tenía 10 años viendo y escuchando a los dulzaineros de Navares que venían a tocar en las fiestas de los pueblos de la comarca (Sotillo, Duratón…). Comenzó a fabricarse él mismo las gaitas y pitos de madera, haciendo la boquilla con asta de vaca.  





Su primera actuación fue en 1967 y desde entonces no ha dejado de ejercer el oficio. . Durante los años 70 y 80, entre dos formaban una pequeña orquesta para tocar en las fiestas de los pueblos jotas, pasodobles, mejicanas, etcétera. Ël tocaba la dulzaina y su acompañante la batería. Actualmente ensaya con la charanga “Carpetanos” de Riaza.




Juanito de la Fresneda

Demetrio García, nacido en 1934, dulzainero de La Matilla. Su inicio en la música se produjo con el primer instrumento que tuvo a la edad de 10 años, un pito hecho con el cuerno de un chivo. De joven adquiere una dulzaina que tiene dos cuerpos, con la que tocaba por las procesiones de la zona acompañado de sus dos hermanos, Gregorio y Vicente., , y tambien acompañado del “Tío tambores”, tamborilero de Cantalejo en los años 60 principalmente.
Ha hecho una gran labor de recopilación y conservación en las comarcas de Sepúlveda y Pedraza. Junto a otros dulzaineros antiguos ha sido profesor de la “Escuela de Dulzaina de la Diputación de Segovia”, y, dado clases en la zona de Sepúlveda.

Demetrio García
A pesar de la tradición presente en sus fiestas, es Segovia una de las provincias más descuidadas en cuanto a la edición de música de dulzaineros. Apenas se conservan grabaciones de antiguos músicos en discos de pizarra o carrete abierto (para gramófono) como los de Agapito Marazuela (1930) o el “Tío Tocino” de Abades (1945).
Alan Lomax (1915–2002) investigador norteamericano de música étnica, se estableció en Londres en 1950 para trabajar en varios proyectos con la BBC y Columbia Records. Por encargo de esta última estuvo varios meses en España entre 1952 y 1953. Lomax grabó 17 temas musicales en pueblos de la sierra de Segovia  directamente de los intérpretes. Estos diecisiete temas de Lomax de 1952 son una fuente imprescindible y de primera mano para conocer la auténtica tradición segoviana ya que en los últimos años se presenta muy mediatizada y versionada.
Alan Lomax en un pueblo de España 1952
Se recuerda gratamente la llegada de Lomax y su asistente Peap (Jeannette Bell) a Segovia.  el socarrón aire del americano y su acento, lo mal que hablaba español y su gran figura, y el interés mostrado por los instrumentos, las tonadas y el entorno en el que se desarrollaban. Pero sobre todo hay un recuerdo vivo del pago de las interpretaciones, las doscientas pesetas entregadas en el momento a cada intérprete en una época de muy duras condiciones de vida.


El entorno agreste y seco que pudo observar Lomax en los  días que estuvo en Vegas de Matute hizo que describiera la zona como “extremadamente pobre”. La zona era desde luego dura en sus condiciones hace sesenta años, de inviernos largos de frío y nieve y de abrasador sol de verano, que castigaba la vida de los segadores y vaqueros, oficios básicos de la zona..


fiesta en Veganzones

En Vegas de Matute contactó, por mediación del alcalde, con una excelente ronda formada por cuatro jóvenes cantores de unos veinte años de edad, cuya potencia de voz quedó reflejada de una manera excepcional en las grabaciones. El repertorio, que se puede calificar de exquisito, tanto en dulzaina como en voz, refleja el estilo netamente segoviano o serrano de interpretación. Lomax indica en la primera grabación :“1.-Seguidillas de ronda. Cantadas por Emilio Moreno, Donato Useros, Cesario y Urbano Orejudo, acompañados de almireces. Vegas de Matute, 28 de octubre de 1952. Los mozos tenían entre 20 y 22 años.”

Alan Lomax
También pasó por Zarzuela del Monte: “Este pueblo está como a unos 10 km. del anterior. Es mucho más prospero y mejor construido. Hay una muralla alrededor y una gran escuela.

Allí, los temas de dulzaina (o gaita como se llama en la zona) y tamboril los interpretaron Crescencio Antón y Sixto Montalvo. Eran conocidos respectivamente en toda la zona como el tío “Lechuga” y el tío “Saluda”, apodo el de éste último heredado de su padre, del que se decía que había nacido con una cruz en la lengua y al que no mordían los perros, características de un “saludador” o sanador, persona dotada con un don o “gracia” especial, de origen divino, para curar enfermedades y recomponer huesos rotos. Fue una pareja muy conocida en la zona y estuvieron en activo hasta los años sesenta. 


Las de Lomax son las únicas grabaciones conocidas de estos dos  músicos, aunque parte de su antiguo repertorio se conservó y fue ejecutado con un dominio pleno del instrumento por su discípulo Luis Barreno Antón,  considerado como uno de los mejores dulzaineros segovianos de la segunda mitad del siglo XX y maestro a su vez de nuevas generaciones de exquisitos intérpretes entre las que se encuentran sus hijos.

Unos de los temas grabados por Lomax en  Zarzuela del Monte  fue “9.-Mudanza o jota antigua. Sixto Montalvo de 55 años (dulzaina) y Crescencio Antón de 60 años (redoblante). Zarzuela del Monte, 28 de octubre de 1952.”

Las llamadas mudanzas o “jotas antiguas” de dulzaina, son melodías complicadas y requieren un gran dominio del instrumento y conocimiento de la técnica y el aire, siendo pocos los intérpretes de este tipo de jota. Son piezas de lucimiento del intérprete, propias de solemnidades y  procesiones y también utilizadas como exhibición entre los dulzaineros. 

El decir cuál ha sido mejor dulzainero es complicado. Aunque hubo muchos más, un posible órden de los considerados mejores dulzaineros antiguos segovianos que se conocen es el siguiente  :
1º.-Paulino Gomez Tocino “El Tío Tocino” (1882-1960), de Abades.
2º.-Luis Barreno Antón. (1936-?) de Zarzuela del Monte
3º.-Agapito Marazuela Albornos (1891-1983). De Valverde del Majano
4º.-Mariano San Romualdo “El Silverio” (1914-2007). el El Guijar
5º.-Mariano Contreras “El Obispo” (1903-1994). De Santiuste de Pedraza
6º.-Sixto Montalvo Bermejo “ El Tio Saluda” (1891-1960) de Zarzuela del Monte
7º.-Crescencio Martín “Sietealmuerzos” (1917-2001) de Santiuste de San Juan Bautista
8º.-Demetrio García Moreno (1934) de La Matilla

 PAULINO GOMEZ TOCINO “EL TIO TOCINO” (1882-1960).
Paulino Gómez

Natural de Abades. Los oficios a los que se dedicó, fueron los de carpintero, cazador y esquilador de ovejas. En vida fue para muchos el mejor de todos los tiempos, tenía un gran prestigio. 
Junto con el maestro Agapito Marazuela, y el “Grupo de danza y paloteo de Abades”, representó a la provincia de Segovia, en la Exposición internacional de Londres.

 RICARDO GONZÁLEZ HERRERO. (1887- 1970)
Ricardo González Herrero
Nacido en la villa de Fuentepelayo. Pertenecía a una familia donde la mayoría eran músicos. A lo largo de su vida tuvo varios oficios además de dulzainero, como son el de cantero, segador y peón de albañil. La primera agrupación musical en la que participó, fue la integrada junto con sus dos hermanos, con la que tocaban todos los domingos, y días de fiesta en su pueblo. A la edad de 27 años, allá por el año 1924, empieza a tocar por lo pueblos de la comarca. En el 1925 empieza a enseñar el manejo de la dulzaina a su hijo Rufino, y más tarde a su hijo José María la ejecución del tamboril. También ha participado en varias agrupaciones, como el “Grupo de danzas y paloteo, de la Villa de Fuentepelayo”.

SIXTO MONTALVO BERMEJO “El Tío Saluda” (1891-1960).
El dulzainero Sixto Montalvo

De Zarzuela del Monte. Junto con Ángel Hernán hizo muchas intervenciones musicales, en público, tanto en pueblos de la provincia de Segovia, como en las de Ávila y Madrid. Era un músico, que dominaba muy bien la ejecución de la dulzaina, sabía interpretar a la perfección todas las piezas tradicionales, ya fuesen pasodobles, mazurcas, revoladas…  Durante varios años, tocó en la romería de la virgen de “El Henar”, en Cuéllar.

Ha dejado alumnos, como sus vecinos Luis Barreno y Gregorio Dimas Montalvo. En algunas entrevistas que le han hecho a este último, que además era su sobrino, indicó que Sixto compartió enseñanza junto con Agapito Marazuela, por lo que parece ser que aprendieron la técnica musical en común. El 4 de Enero de 1960, muere, y se le recuerda como “el mejor tocando la jota.”, como decía M. Contreras.

 AGAPITO MARAZUELA ALBORNOS (1891-1983).
Agapito Marazuela

Es el más conocido y  primer propagador de la cultura musical tradicional de Segovia. (ver la entrada: Agapito Marazuela y el folclore segoviano en la acualidad”)

MARIANO CONTRERAS “EL OBISPO” (1903-1994).
Mariano Contrearas "El Obispo"

De Santiuste de Pedraza (Segovia). Desde niño ya tocaba el tamboril que el mismo fabricaba manualmente con cañas de cañizo, Su padre, Gregorio Contreras, era tamborilero, pero no le hacía mucha gracia que su hijo se dedicase a la música. Ante la gran insistencia de Mariano y viendo las facultades que tenía no tuvo más remedio que ceder. Gregorio hablo con Román Peseto, dulzainero de Collado Hermoso, para que le diera unas clases “al chico”, y le vendiera una dulzaina que le costó 14 duros.
Mariano Contreras era un dulzainero autodidacta. Con lo poco que le enseño Román y los conocimientos de su padre, poco a poco aprendió a desenvolverse a la hora de tocar la dulzaina. M. Contreras, no sólo tocaba la dulzaina, también tocaba a la perfección el tamboril, gracias a las enseñanzas de su padre. Año tras año, Mariano tocaba en más pueblos, al lado del tamborilero Facundo Blanco, que hicieron pareja más de 30 años. Realmente se hizo un hueco entre los mejores dulzaineros de la provincia.
En el año 1956, Mariano dejó Santiuste de Pedraza, para irse a Segovia. Allí en los barrios de San Lorenzo y La Lastrilla, tocó en fiestas tan populares como las Águedas, formando pareja con el dulzainero Mariano Silverio, entre otros.
Fue profesor de dulzaina en la escuela de la Diputación. A lo largo de su vida enseñó a muchos su estilo de tocar y entender la música . En la época en la que en las iglesias no había órganos, se atrevió a interpretar la misa con dulzaina, lo que más tarde se pasó a denominar “Misa Castellana”. Desde el año de su muerte en Segovia,  La asociación de vecinos del barrio de San Lorenzo, organiza los, “Encuentros folklóricos Mariano Contreras.”

 FACUNDO BLANCO HERRERO (1909-?)
Facundo Blanco. Tamborilero

Nació en el segoviano pueblo del Cubillo. Las primeras enseñanzas para tocar el tamboril las recibió, de parte paterna. Durante muchos años ha acompañado con el tamboril a los mejores dulzaineros. Como son Mariano Contreras, el “Tío Tocino”, y muchos más.
Sus profesores tanto de tambor, como de dulzaina han sido familiares suyos, como su bisabuelo Eloy, y su tío Juan. Ha recibido varios homenajes, el más significativo, fue el recibido en Madrid, en la Plaza Mayor, pero por su faceta como dulzainero. Aunque él siempre se ha considerado tamborilero.

MARIANO SAN ROMUALDO “EL SILVERIO” (1914-2007).
Mariano San Romualdo "El Silverio"
Dulzainero de la dinastía y familia de músicos de “Los Silverios”. Nace en el El Guijar, pero su juventud la pasa en Torreiglesias. A los 12 años de edad, aprende a tocar primero el tamboril, y luego la dulzaina.

Está considerado uno de los mejores dulzaineros segovianos, y se le compara, con otro de los grandes “Agapito era un dulzainero de salón, y Mariano Silverio es más todoterreno”.  
De niño, acompañaba a su padre, también dulzainero. Con el paso del tiempo empezó a dominar con destreza, y pasar de tocar por necesidad, a tocar por afición. En el año 1939, al acabar la guerra civil su familia se traslada a vivir a Segovia capital, donde Mariano se dedica al oficio de zapatero remendón, y su familia además regenta un bar.
Ha tocado en muchos lugares tanto de la provincia, como del país. En el año 1942 es uno de los miembros fundadores de la Asociación Cultural Grupo de Danzas La Esteva. Ha sido uno de los grandes embajadores del folklore segoviano
Ha sido colaborador con el segoviano grupo “Nuevo Mester de Juglaría”, y ha prestado sus servicios como profesor a la Escuela de Dulzaina de la Diputación, en la cual ha dejado grandes alumnos. Era un músico que lo que sabía era por haberlo aprendido “de oído” como la gran inmensa mayoría de los dulzaineros antiguos.

A lo largo de su vida ha realizado dos grabaciones: la primera en el año 1977, bajo el título “Fiesta en Castilla”, y la segunda en 1981, llamada “Al Abuelo”, como homenaje a su familia. Por su trayectoria fue nombrado hijo predilecto del pueblo de Torreiglesias, y galardonado con el “Mayores Castilla y León” en el año 2007..

CRESCENCIO MARTIN “SIETEALMUERZOS”. (1917-2001)
Crescencio Martín "Sietealmuerzos"

Crescencio, nació  en Santiuste de San Juan Bautista, donde paso toda su infancia. Trabajó como pastor, peón de albañil, y también emigró a Francia para trabajar de jornalero. Pero su oficio, y al que se dedicó la mayor parte de su vida, fue el de dulzainero. Un día un vecino de Santiuste de San Juan Bautista, le dijo a su padre que tenía que llevar al chico a un maestro para que le enseñase música, que “es un oficio muy bonito, con el que se gana dinero y se come bien”.

Entonces su padre habló con Don Venerando García “El Jejo”, dulzainero de la zona de Santa Maria por aquellos tiempos, y en menos de un mes, Crescencio se aprendió unas 15 piezas, con su primera dulzaina hecha artesanalmente en madera de fresno, por él mismo, mientras trabajaba de peón de albañil, para costearse las clases.

Poco después en su estancia en la “Villa de Coca”, aprende solfeo en la banda del pueblo, y “El Jejo” le aconseja que se compre una dulzaina mejor, con llaves incorporadas, del Maestro Ángel Velasco de Valladolid. Entonces Crescencio va pidiendo a toda su familia hasta reunir los 14 duros, que era lo que le costaba el instrumento.

Cuando llega a Valladolid en bicicleta, después de pinchar tres veces, deja la bicicleta en un taller de bicicletas, en la zona de “Campo Grande” y entra al taller del maestro artesano Velasco, y allí es donde se lleva la primera desilusión, al ver que sólo queda una dulzaina para zurdos, y no le queda mas remedio que quedarse con ella.

A la edad de 16 años, en Santa María de Nieva, toca en solitario por primera vez en público. Recibió muchos aplausos y un buen éxito. Luego tocó en Arévalo, en la Moraña…. y poco a poco las parroquias aumentaban. Algunas localidades esperaban que llegaran las fiestas para escucharle tocar en la procesión y en las dianas. Acompañó a dos grupos de danzas, uno el creado por la Sección Femenina, y durante los últimos años al grupo de Paloteos de Armuña (Segovia).
Pocos han sido los pueblos en los que no ha tocado Crescencio. Presume de haber tocado con 70 tamborileros diferentes, y en 176 pueblos de la provincia de Segovia y en ciudades y localidades como Burgos, Zamora, Ceuta, Alicante, Madrid, París….

Ha sido profesor de dulzaina de las escuelas de dulzaina y tamboril de Santa Maria la Real de Nieva, y de Cuellar, las dos patrocinadas por la Diputación, dando clase hasta años antes de su muerte. Sus alumnos y compañeros le grabaron un CD homenaje (De Crescencio, herencia de un dulzainero).  
DEMETRIO GARCÍA MORENO (1934)

Dulzainero de La Matilla. Su inicio en la música se produjo con el primer instrumento que tuvo a la edad de 10 años, un pito hecho con el cuerno de un chivo. De joven adquiere una dulzaina que tiene dos cuerpos, con la que toca por procesiones de la zona acompañado de sus dos hermanos, Gregorio y Vicente.

Ha hecho una gran labor de recopilación y conservación en las comarcas de Sepúlveda y Pedraza, en los años 60 principalmente, y acompañado del “Tío tambores”, tamborilero de Cantalejo. Junto a otros dulzaineros antiguos ha sido profesor de la “Escuela de Dulzaina de la Diputación de Segovia”, siendo uno de entre los muchos que pasaron por ella, también dio clases en la zona de Sepúlveda.  

LUIS BARRENO ANTÓN. (1936-?)
Luis Barreno Antón

Dulzainero del pueblo serrano de Zarzuela del Monte. Empieza a tocar este instrumento a la edad de 14 años. Tuvo como maestros a dos dulzaineros de su mismo pueblo, primero Leandro Bermejo y después a Sixto Montalvo "El Tio Saluda", con el que dió unas 20 clases.
En algunas entrevistas que le han hecho a Luis, dice que el Tio Saluda es duro por que tocaba dos veces una pieza, tu la escuchabas y te decía que hasta que no la supieras no volvieras.. Con el Tio Saluda fue con el que más aprendió,  le enseñó unas 15 piezas. Desde aquí empezó a tocar por los pueblos y poco a poco fue mejorando. Era uno de los mejores dulzaineros, de los más vertiginosos, y de lo que con más energía tocaba la dulzaina.
Tocaba de oido. No sabía música, escalas, solfeo, etc. Y de los pocos dulzaineros que no utilizaba las llaves de la dulzaina, porque las notas bemoles y las sostenidas, las hacia con la boca..
Ha participado en varias formaciones musicales. Entre ellas, y quizá la mas importante, la “Ronda de Zarzuela del Monte”, con la que llegaron a hacer una grabación en formato LP. Y ha participado como profesor de dulzaina en la escuela de la Diputación de Segovia, dejando alumnos, como Pablo Zamarrón, y sus dos hijos, que forman el grupo los “Hermanos Barreno”.


INTERPRETES Y GRUPOS DE MEDIADOS DEL s. XX A LA ACTUALIDAD.
En la actualidad hay un número importante de grupos, asociaciones, escuelas y agrupaciones de dúos, o solistas de música folklórica de Segovia. Su trabajo ha consistido en en recopilar la música tradicional y darla a conocer a las nuevas generaciones

Ronda Segoviana.

Como el propio nombre lo indica, esta ronda o rondalla está formada por personas de diferentes puntos de la provincia. Se crea en 1976, en el segoviano barrio de San Millán, donde al principio, comienza como tuna universitaria, y con el paso del tiempo les empiezan a llover trabajos por muchos puntos de Castilla.
Como la mayoría de asociaciones de este tipo ha realizado su trabajo de campo o labor de recopilación, principalmente en La Granja de San Ildefonso, en Valsaín, y muchos pueblos de toda la falda de la sierra.
En toda su historia como grupo han realizado 5 grabaciones de CDS y cintas de casete, en la que se pueden escuchar desde las típicas canciones de tuna, villancicos de toda la geografía española, hasta la tradicional jota segoviana, y una gran variedad de estilos, todos ellos empleando, guitarras, bandurrias, laúdes, instrumentos de percusión, y en algunos casos el acompañamiento de la dulzaina y un bajo eléctrico.

Nuevo Mester de Juglaría.

Este grupo que en sus inicios se hace llamar “Clan 5”, estaba formado por Milagros Olmos, Marián Nieto, Rafa San Frutos, Fernando Ortiz, y Luís Martín, que procedían en su mayoría de tunas universitarias.
La primera vez que se dejan ver en público, es en Madrid, en un festival de Nuevos Valores, por el año 1969, en el había un premio en juego y estaban presentes una gran representación de todas las casas discográficas de España. Los cinco componentes llevaban dos guitarras, una bandurria, un laúd y un almirez, consiguiendo el primer puesto.
Poco tiempo después, actúan en cinco programas de radio, y al acabar uno de ellos, Juan Pedro Aguilar, presentador del programa les dice que deberían cambiarse el nombre, indicándoles: “lo que hacéis se parece a un nuevo Mester de juglaría”, y ese iba a ser el nombre de ésta formación hasta el momento.
En el 1971, ganan el primer premio entre 80 concursantes, y editan el disco en vinilo “Romances y Canciones Populares”. Con el sello de la casa Philips, .
Durante los años sucesivos, era muy frecuente ver a sus componentes realizando una labor de recopilación o trabajo de campo, y de muchos de los dulzaineros antiguos como Luis Barreno, Mariano Contreras... Pero los que más han influido en ellos han sido dos dulzaineros: el maestro Agapito Marazuela, y Mariano "El Silverio". Desde 1972 han realizado un total un total de 28 grabaciones de discos.
Cuando se habla de la música popular o música de raíz, en el panorama nacional, es imprescindible nombrar a este grupo de segovianos. Han viajado por todos los lugares de la península, y por otros tantos del mundo. Han recibido a lo largo de su carrera profesional, varios premios. Uno de los últimos, fue el Premio Europeo del Folklore Agapito Marazuela, recibido en el año 2005,.

Pablo Zamarrón. (1.957)

Nace en Arroyo de Cuellar. Su interés por la música tradicional, se inició al escuchar de niño la primera grabación del Nuevo Mester de Juglaría.

Más tarde por motivos de trabajo se tuvo que desplazar a León, y allí con un dulzainero de la zona llamado Víctor de la Riva, formó la primera escuela de música tradicional de León. En 1983, vuelve a Segovia, coincidiendo con el año de formación de la Escuela de la Diputación, teniendo como maestros a Luis Barreno Antón, Mariano Silverio, y Joaquín González Herrero (el mejor alumno del maestro Agapito Marazuela). Además del contacto con ellos tenía como referencia a los dulzaineros segoviano antiguos, a través de grabaciones, como Mariano Contreras, Serafín Vaquerizo, Gregorio García (Cuellar) y Facundo Blanco.

También realizó una labor de recopilación, o trabajo de campo, principalmente en la zona del Carracillo, recogiendo mucha información no sólo de la música sino del folklore en general.

Ha participado en varias agrupaciones musicales a lo largo de su vida, la principal “Los Zamarrones” en la que participa solamente su familia, otra de ellas es “Carrapinar”, con la que hacen pasacalles con gigantes y cabezudos, con las dulzainas. Es cofundador del grupo Revolada, o del Duo Velay, “Ministriles de San Nicolás”, “La Órdiga”,
grupo La Órdiga
Grupo Carrapinar

Él y su hermano, son constructores de cañas o pipas de dulzaina, siguiendo el mismo método que hacía el dulzainero Mariano Contreras. Y también de otros instrumentos antiguos que se utilizaban, o se cree que utilizaban en la prehistoria.


Escuela de dulzaina de la Diputación de Segovia.
alumnos de la escuela de dulzaina de Segovia

Se crea en el año 1983, como una apuesta para asegurar la continuidad del conocimiento de la dulzaina, a raíz de la muerte del dulzainero y principal recopilador e impulsor del folklore segoviano, el maestro Agapito Marazuela.
Este proyecto fue dirigido por Joaquín González Herrero, alumno aventajado de Agapito Marazuela. La escuela estaba distribuida en varias sedes por diferentes puntos de la provincia, como Cuellar, Santa Maria la Real de Nieva, Sepúlveda, y la propia ciudad de Segovia
En ella han enseñado una selección de los mejores dulzaineros viejos, como Crescencio Martín, Mariano “Silverio”, Luis Barreno, Demetrio García Moreno…
Con alumnos de este primer curso de la escuela se formo el grupo de dulzaina “Revolada”, un grupo innovador, ya que hasta la fecha lo normal era ver tocando juntas una o dos dulzainas, y ellos salieron tocando en formación de cuatro y cinco dulzainas acompañados de la percusión.

Feliciano Ituero Bravo.
Feliciano ituero

Nace en el año 1952, en el pueblo de Abades, cuna de otro gran dulzainero. Es un músico tradicional, autodidacta. Ha recibido conocimientos básicos por parte de algunos de los maestros de dulzaina de la escuela de la Diputación.

Ha recorrido la provincia con los oficios de dulzainero, rondador, cantor, y también con algún grupo de danzas. Ha hecho una gran labor de campo, recogiendo canciones y romances en peligro de desaparición, principalmente para guitarra y también aunque en menor medida para dulzaina. Ha colaborado en varios libros, realizando transcripciones musicales, entre ellos con Isidoro Tejero. Los instrumentos que toca son la guitarra, y la dulzaina.

 Grupos de danzas y paloteo.
En la provincia de Segovia durante el siglo XX se formaron las principales agrupaciones que hay en la actualidad. En el año 1942 se formó el Grupo de Danzas la Esteva, que por aquel entonces llevaba el nombre de Grupo de danzas de la Sección Femenina. En el 1985 nace Grupo de Danzas Bieldo, del pueblo de Vallelado. Los famosos grupos de paloteo de Armuña, Carbonero el Mayor formado en la década de los 40, Tabanera del Monte, Fuentepelayo, y San Pedro de Gaillos. Y los grupos de danza de Cuellar y Cantalejo.

Grupo de danzas y paloteo de Carbonero el Mayor

Grupo de danzas de Lastras de Cuellar

Grupo de danzas La Esteva de Segovia

Grupo de Danzas de San Pedro de Gaillos
Grupo de danzas Bieldo, de Vallelado
Grupo de  paloteo de Armuña 
                                                          



5 comentarios:

  1. Enhorabuena por esta entrada. Un bonito homenaje a estos grandes de la música de Segovia que a veces se tienen un poco olvidados.

    ¡Un saludo desde Armuña!

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  2. Un saludo y enhorabuena por vuestro trabajo.

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  3. Cuando se empezo con la escuela de duaina de Segovia ,1982 ,como bien dices tras la muerte de Agapito y dirigida por Joaquin Gonzalez, los profesores erean Crescencio Martin en Sta. Maria, Demetrio en Sepulveda, creo que Lorenzo Sancho empezo en Carbonero y Luis Barreno en Segovia, con el apoyo en todas estas de Jose Maria de Andres en solfeo. Los demas profesores vinieron despues

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  4. Enhorabuena por el reportaje. Mi bisabuelo paterno fue tamborilero acompañando a los grandes dulzaineros. Que recuerdos de historias contadas de padres a hijos, a nietos.....

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  5. Muchas gracias por esta pagina.
    Soy segoviano y me ha emocionada.
    Un fuerte abrazo.
    Me siento orgulloso de ser segoviano
    Muchas gracias.
    Me siento org

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Gracias por tu comentario