El pueblo que cambió


La forma  y el aspecto del pueblo cambió  por una serie de obras que se hicieron en pocos años.

vista aerea de Vellosillo y Perorrubio
En la década de 1940, el pueblo era totalmente diferente Tenía un enorme espacio vacio o pradera en el centro y alrededor estaban las casas. Este espacio, en verano  se medía con la “vara del Tio Narciso”, (que no era una vara sino una especie de escuadra grande) y se repartía entre los vecinos para usarse como eras. Cada uno en su trozo  trillaba y abeldaba.  Después todo quedaba limpio hasta el año  siguiente.   Por ello, excepto en el verano, el resto del año existía una gran extensión vacía  en  medio del pueblo por la que picoteaban las gallinas de las casas de alrededor, o pastaban los animales.

procesion por la pradera del pueblo 1.941

El porqué este pequeño pueblo se desarrollaba alrededor de una “plaza” tan grande,  cosa bastante extraña, se ha tratado de explicar en una entrada del blog, pero sólo como una teoría, la verdad quizás nunca se podrá saber. Hay datos de que La “plaza” existía  en 1.754.

Viendo fotos antiguas, el aspecto del pueblo en esos años de posguerra, es pobre y desolado. Alrededor de la “plaza”, se observan  las casas destartaladas, con tenadas, corrales , portadas y cercas. De color terroso. Los muros de piedra  con los revestimiento de mortero de cal y arena desconchados. El paisaje es árido e inhospito. Sin vegetación.

foto de 1.958

Las casas  se hacían de muros de piedra basta, en general de una planta, más una buhardilla o sobrado, con el tejado inclinado. Los tejados se formaban con la vigas  y postes de madera de álamo y los cabrios o pares de enebro, se tapaba la estructura con ripias  de pino.  Sobre las tablas o ripias se extendía el impermeabilizante y aislante tradicional: una gruesa capa de barro armado con paja. Sobre ello se colocaban las tejas.

ripias y pares

El barro se  hacía con tierra arcillosa de los Prajones o del Juncar, que se traía en carros. Se formaba un montón en el suelo, se le abría un cráter arriba y se llenaba de agua, después se mezclaba con un azadón. Cuando se formaba el barro se le echaba encima paja del pajar. Uno se remangaba los pantalones y lo iba pisando y mezclando con el azadón. La función de la paja era que el barro aguantara más en el tejado sin deshacerse.  Esto era porque las tejas se colocaban sólo boca arriba y entre ellas discurría el agua. No calaba porque el barro es impermeable pero poco a poco el agua se lo iba llevando. Además, con el tiempo, crecía vegetación en él.
Así, cada 10 años había que retirar las tejas y cambiar el barro (retejar). Cuando no se hacía eso,  por ejemplo si no se usaba la casa, el agua entraba y pudría los cabrios, se rompían y el tejado quedaba abombado hasta que se venía abajo. (“Fulanito se ha dejado caer la casa”. Se solía decir).

tabique de adobes
Con barro tambien se hacían adobes para los tabiques interiores. Para hacer un tabique se colocaban palos verticales cada 50 cms, se rellenaba el espacio  entre ellos con adobes colocados en forma de espiga y se tapaba y fijaba todo con barro mezclado con paja. Una vez seco se encalaba.

El pueblo por tanto era mas o menos un círculo de casas alrededor de una extensa pradera. Era típico ver a los abuelos descansando por la tarde sentados en grandes piedras (cada uno tenía la suya a la puerta de su casa o en su esquina favorita), divisaban el 90% del pueblo y los movimientos de sus habitantes desde allí ya que era un gran círculo.

El pueblo está situado  al borde del cerro que baja a la fuente y al rio. Para llegar a la fuente había una cuesta muy empinada y zigzagueante por el viejo camino  de Perorrubio. Tambien se iba desde  la “calle de la Fuente” llamada así por eso, donde partía otro camino desaparecido ya, porque se ha arado.  Hoy,  bajando por la calle de la Fuente uno se encuentra con el obstáculo que forma el talud de la carretera, pero antes era el camino natural para bajar a la fuente.

señora a lomos de la burra con serones
Excepto los tres o cuatro que tenían pozo propio, los demás, todos los días tenían que bajar a la fuente a por agua. La burra llevaba cansinamente a su amo y  los serones con los 4 cántaros de unos 12 litros que se llenaban sumergiéndolos en el pozo de la fuente.

fuente de Vellosillo

En las casas,  los cántaros se guardaban en la cantarera, para beber, cocinar y asearse. También se iba a la fuente a dar de beber a los animales en los pilones.


cantarera
La fuente era un lugar de encuentro de los mozos del pueblo, que a veces controlaban quién bajaba para encontrarse allí y charlar un rato, y “pelar la pava”  a la sombra de los grandes olmos que siempre crecieron junto al  camino, y se secaron con la grafiosis. .

En 1.942, nada más acabarse la iglesia, se llevó la electricidad al pueblo. Se producía  para Perorrubio, Vellosillo y Tanarro, en una mini central hidroeléctrica alimentada por el rio Caslilla, en la pequeña presa del molino de Tanarro. Se hizo el tendido eléctrico hasta el pueblo con postes de madera prácticamente por donde ahora, y se construyó el transformador en la Calle de la Fuente. Poco a poco las casas abandonaron los candiles de aceite para alumbrarse. y se fueron sustituyendo por bombillas de luz mortecina, incluso para alumbrar la calle.

candil de pico, de aceite.

En 1943, una riada del río Caslilla se llevó el puente de Perorrubio. El pueblo quedó aislado, A un vecino, malherido por un accidente, tuvieron que llevarle a Segovia dando un rodeo para poder vadear el río y salir de la zona.
Se construyó un puente nuevo. Para hacer los cimientos se hincaron vallas impermeables en los dos laterales del rio formando un cajón, se achicaba el agua de dentro y se cavaba con pico y pala. Al llegar a un nivel se clavaba la vallas más profundamente en el terreno anegado,  se volvía a extraer el agua del interior con una bomba, y se volvía a cavar, y así sucesivamente.  Se hicieron pozos de más de tres metros de profundidad para los cimientos del puente. Después se rellenó todo con hormigón.
Los que hicieron el puente eran de Castillejo. Hay quien les recuerda en la taberna con un acordeón, cantando una version del Padre Nuestro algo irreverente, animados por el vino de la Ribera.
En 1.946 la Diputación de Segovia construyó la carretera (que se sepa desde Perorrubio hasta Sepúlveda). Había que llegar a Vellosillo salvando el cerro del pueblo con un pendiente razonable. Se habló de hacer una “variante” por el Oeste del pueblo (por las laderas, que era más llano)  pero por lo que fuera se decidió que pasara por el medio. Quizás para que quedara la iglesia nueva a la vista del viajero. Esto afectó  a la forma del pueblo. Se diseñó un profundo corte en la explanada, de forma que lo que antes era una gran pradera continua, quedó dividida. El pueblo quedó separado en dos “barrios” a ambos lados de la carretera.
Se formó una larga rampa cortando el cerro del pueblo desde el actual monumento de la Cruz en direccion a la fuente. La caja de la carretera se excavó a pico y pala en la toba. Las paredes laterales se han disgregado algo con el paso del tiempo, pero se dejaron paredes verticales de 4 o 5 m. de altura. Trabajaron allí muchos vecinos del pueblo, como por ejemplo Miguel, con 17 años.


imagen del corte realizado en el cerro y el relleno en la rampa de la carretera

El terreno que se extraía del cerro se iba depositando en dirección a la fuente para hacer el terraplén  y así formar la rampa de la carretera. Para ello se instalaron unos raíles con vagonetas. Las vagonetas se llenaban en la excavación del pueblo, y se desplazaban por los raíles hasta el punto de relleno donde se volcaban.  Según avanzaba  el talud de la carretera, se iban añadiendo más raíles. Así se fue formando el talud hasta las proximidades de la fuente.
En esta zona de la fuente hubo que cortar también un tramo de ladera. Según se cuenta, los niños se subían a las vagonetas en el pueblo los domingoscuando no se trabajaba, y se tiraban la pendiente abajo como en una montaña rusa. También hubo otros que quisieron hacer saltar a la burra por el corte de la carretera. Uno acabó con una coz en el dispensario de Sepúlveda.


vista aérea de Vellosillo. y   rampa de la carretera.

Próxima  a la fuente, donde ahora hay una alcantarilla, había una cerca vallada de piedra.. Era un lugar con humedad procedente de un arroyo que acababa en el rio. Más que una huerta era un cultivo de hierba para el ganado. La cerca quedó sepultada bajo el talud de la carretera. El propietario la perdió aunque pudo recuperar las piedras del cercado y subirlas al pueblo para material de construcción.
Para ir a Sepúlveda, al llegar a la Lastra el antiguo camino iba por otro recorrido, llamado “el Adelanto” que atravesaba de frente por la ladera de La Lastra más hacia el norte. Al hacer la carretera se cambió a otro trazado, más largo y complicado, según dicen por el motivo de crear más jornales en la zona. Se excavaron entonces las revueltas que había en la Picota, a la entrada de Sepúlveda.

carretera a Sepúlveda. Al fondo "El Adelanto", valle por donde iba el antiguo camino
La carretera se dejó con un acabado de grava machacada, lo que obligaba a un mantenimiento continuo para nivelar los baches que se formaban. Por ello en el pueblo vivía el Caminero, que hacía ese trabajo en el tramo asignado. La carretera  no se asfaltó hasta los años 80.
En 1.950 se construyeron las casas nuevas del pueblo, un total de 9 casas. Se situaron con buen criterio: por un lado siguiendo la nueva carretera y por otro alineadas con la  casa (que ya no existe)  de "los de Riaza" ó de Evaristo. De este modo desapareció la  pradera central que formaba el pueblo probablemente desde la Edad Media. Pero en su lugar se urbanizó el lugar con amplias calles bien ordenadas, como la Calle Real.  Las eras se trasladaron a cercas individuales, situadas por el exterior del perimetro del pueblo.
La construcción de las casas, fue una obra  importante para el pueblo. Si se hizo fue por gestiones realizadas por D. Jenaro en Segovia. El promotor fue el Estado, el precio era algo más de 100.000 pesetas de la época y se pagaban en 7 años. Aunque hay alguna más pequeña,  en general  las casas, de dos plantas,  eran amplias y cómodas para la época, dotadas de adelantos como la “cocina económica”, corral, cuadra, gallinero, garaje, instalación de electricidad, etc. Al principio no tenían agua corriente.  La construcción era sencilla pero digna. Las construyó  el Sr. Pertierra, de Fuentidueña.

las nuevas casas junto al corte de la carretera, foto de 1.958

cocina económica de leña


cocina tradicional de lumbre baja
Otras obras del pueblo de las que se desconocen por el momento los detalles  fueron por ejemplo el  frontón, construido en 1.951, El monumento de la cruz, situado en frente de la iglesia.etc.



El frontón tiene la forma típica de los que hay en los pueblos del PaisVasco-francés
Sobre 1.960 , se hizo el cementerio, construido por albañiles de Torrecilla cerca del pueblo, en una tierra donada por D. Jenaro (él mismo fue el primero en ser enterrado allí). Se evitaba así hacer los entierros en la nave de la Iglesiona, a casi 2 Km del pueblo. En las mismas fechas del cementerio   ya alrededor de 1.961 se construyó el cercado de la iglesia decorado igual que la fachada, con las dos puertas con verjas y las bolas de cemento.


el cementerio nuevo
La calle Real se completó con la construcción por el Estado de la escuela nueva y la casa de la maestra a principios de los 60. que realmente tuvieron muy poco uso.

A mediados de los años 70 se hizo la obra del  abastecimiento de agua al pueblo. El agua se trae de la fuente de Arcones, el pueblo serrano. Se cavó en la toba una profunda  zanja ,a todo lo largo y por el centro de la calle Real. La zanja contiene la tubería del agua y la del desagüe, y a ellas se conectaron como pudieron las casas de todos los vecinos. Ya que como dicen todos ("se debería haber ahondado más").

El desagüe baja al puente de las Pasaderas y al principio vertía en el rio . Hace pocos años se construyó allí un sistema de depuración. Y recientemente otro de cloracion del agua potable. La llegada del agua corriente al pueblo cambió mucho las costumbres. Poco a poco se fue abandonando por ejemplo la palangana y el orinal que se ponía bajo la cama,  y por supuesto los viajes diarios a la fuente.


palangana
Cuando el pueblo por fin ya se iba modernizando, comenzó a despoblarse  con la emigracion masiva de los jóvenes a la ciudad. . El aspecto del pueblo en los 70 aún dejaba mucho que desear, las calles eran de tierra, polvorientas en verano,  llenas de barros y rodadas de los tractores, muladares,  y cardos por doquier. No había ni un árbol en las calles.
Sin embargo la gente establecida ya en la ciudad se tomó en serio el conservar su pueblo y a mediados de los 70, se fundó la Asociació de Vecinos y hasta llegar al resultado actual  se hicieron a partir de entonces muchas obras más de mejora del pueblo y sus alrededores... Pero esa ya es otra historia.





2 comentarios:

  1. Miguel Ángel eres un crack, enhorabuena por tu trabajo y aportación a la historia de Vellosillo

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  2. Gracias de nuevo por tus lineas, genial.

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Gracias por tu comentario