La deforestación de Castilla


Vellosillo desde la Encerradilla


Gran parte de la biodiversidad se encuentra en los bosques. Hace 500 años Castilla fue deforestada, perdiendo casi toda la masa forestal que la cubría.




Hasta esta época que podemos denominar como la historia antigua, Vellosillo estaba inmerso en una naturaleza salvaje. Bosques de encinas, sabinas y enebros milenarios cubrían todo el paisaje. Todo cambió con la repoblación déspues de la reconquista cristiana. Entonces el hombre alteró el paisaje. 


Numerosos estudiosos llegan a la conclusión que la deforestación importante de Castilla no se debió ni a los vacceos, romanos, ni visigodos, ni árabes, ni siquiera a la leyenda que lo atribuía a la construcción de la Armada Invencible, si no que fue la poderosa organización de La Mesta (1273-1836) la que influyó de manera decisiva en la desaparición de los árboles en la submeseta norte, que constituían un denso bosque, exceptuando un pequeño territorio de los vacceos, que viene a corresponderse con la actual Tierra de Campos, donde se creó el primer asentamiento agrícola de Castilla. 

Desde antes del Imperio Romano, la península ibérica había tenido una floreciente ganadería lanar y una vida pastoril generalizada. La primera raza de ovejas en España fue la churra (lana marrón y larga), que fue casi totalmente sustituida en tiempos de los Reyes Católicos por otra raza, la merina (lana blanca y corta), introducida por los benimerines (tribu del norte de África), que, además, nos dejaron la mayor parte de la terminología pastoril española. Esta raza mejoró y se extendió por el mundo.

Escudo de la Mesta
La Mesta se formó como una asociación gremial, que con el tiempo se convertiría en el gremio con más poder favorecida por los intereses económicos de la corona, para que a estas ovejas no las faltasen pastos verdes (invernaderos y agosteros), ni cañadas donde transitar (lugar de paso de los rebaños). Eran caminos fijos para el ganado. Las cañadas reales medían 90 varas. La cañana segoviana era la más utilizada. Partía cerca de Navarra e iba hasta el Valle del Guadalquivir.

Las grandes cabañas de ovejas eran divididas en rebaños de 1000 cabezas para la trashumancia y las reses eran marcadas. Los rebaños partían de los agostaderos del norte en septiembre. El viaje duraba un mes hasta los invernaderos. En esos pastos del sur nacían los corderos. Se salía después en abril y a mitad del camino se esquilaba y se vendía la lana en las lonjas, entre ellas la de Segovia. Continuaban su camino y en mayo o junio se encontraban de nuevo en los agostaderos.

En el camino hacia el sur se celebraban ferias o mercados, donde los pastores vendían sus productos y compraban alimentos y útiles. La Mesta contribuyó a comercializar la lana merina por todo el mundo (sobre todo Inglaterra y Flandes). Para proteger estos mercados exteriores y que los tuviese España en monopolio, se prohibió la exportación de reses merinas. Nunca se apoyó la creación de una industria textil en España, al considerarse más rentable la exportación de la materia prima. 


La Mesta castellana
Las primeras cañadas fueron reconocidas en los siglos VI ó VII por el Fuero Juzgo visigodo. En la primera parte de la Edad Media, los propietarios se reunían para repartir los mostrencos (reses descarriadas) de los rebaños o hatos trashumantes. A estas asambleas locales se les denominaban "mestas". En 1273 Alfonso X reunió a todas las mestas castellanas en una "Mesta nacional", llamada "El honrado concejo de la Mesta", al que concedió una carta de privilegio, creando la primera renta real directa. Sólo se cobraban a los rebaños trashumantes. En Castilla antes de la creación de la Mesta no hay indicios de que se pagasen rentas directas a la hacienda real.

En la época de los Reyes Católicos es cuando comienza la grave deforestación de Castilla. Por medio de la Mesta, los Reyes Católicos monopolizaron el negocio de la lana, pero su objetivo era principalmente fiscal. Los Reyes Católicos crearon un sistema impositivo con el que financiaron el final de la reconquista y el descubrimiento de América, con los impuestos que se cobraban a los "hermanos de la Mesta", cualquier persona que tuviera un rebaño trashumante. 

En las cortes de Toledo (1480) los Reyes Católicos se apropiaron de diversos arbitrios locales que se sistematizaron y fueron vigilados por la Corona, se hicieron cambios en el mecanismo judicial y administrativo de la nación. Se obligó a los jueces locales a dar cuenta de lo recaudado con los tributos, y para vigilar que así fuera se nombraron los "veedores" y cuando estos resultaban insuficientes se recurría a la Santa Hermandad, un grupo de gente armada pagada por los concejos para perseguir a los malhechores y criminales. Fue instituida en las Cortes de Madrigal de 1476, unificando las distintas Hermandades que habían existido desde el siglo XI en los reinos cristianos. Es, posiblemente, el primer cuerpo policial realmente organizado de Europa. Fue disuelta en el año 1834, en que por el Estamento de Próceres votado en Cortes fue decretada su extinción total, creándose diez años más tarde la Guardia Civil. La Mesta, además, pagaba unas tasas a la Iglesia: la cruzada (se daban mostrencos para financiar la guerra contra los infieles) y el diezmo (se pagaba la décima parte de todo a la Iglesia).

También se dictaron leyes que favorecían el comercio de lana, provocando una explosión económica en Castilla. Aunque la Mesta se presentaba como una organización democrática, los nobles eran los que disponían de los mayores rebaños y poder. Por una simple cuestión de rentabilidad, los bosques castellanos comenzaron a talarse para crear pastos para alimentar el sector económico que generaba más riqueza. 


Ilustración sobre La Mesta
La voracidad recaudatoria de la corona en los siglos posteriores hicieron que la Mesta pagara cada vez más impuestos, siendo inestimable su aportación a los ingresos de la corona, reduciendo la rentabilidad del negocio y favoreciendo indirectamente la deforestación masiva

El poderío de la Mesta decayó progresivamente con el tiempo, según iban aumentaron los impuestos. En la época de decadencia se fundó la Compañía de los Cinco Gremios para monopolizar el mercado de la lana, pero fracasó. En el siglo XVIII se dio el golpe definitivo a esta industria al exportar las ovejas merinas al extranjero (Suecia 1720). Durante los primeros borbones siguió esta vertiginosa caída y no pudo hacer nada para frenarla. Finalmente con Carlos III la Mesta, prácticamente insolvente, perdió toda su influencia. Desapareció legalmente en 1836.




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