Don Gaspar, el hidalgo.


Poco antes de morir, D. Gaspar donó unas tierras que poseía en Tanarro, a la iglesia de San Esteban de Sepúlveda. La condición era que en el archivo de la iglesia se conservara para siempre un libro que había escrito.

El libro, hecho en pergamino, relacionaba todas sus propiedades, y daba datos sobre su noble genealogía.

Retrato de un caballero. Por Velazquez.
“Libro becerro que Yo, D. Gaspar de Salinas y Morales, Alguazil Maior y Rexidor Perpetuo de esta Villa de Sepúlbeda..pongo en el archivo de la Yglesia ... con todas las noticias de los maiorazgos que yo al presente poseo… 

…Se allarán aquí razón de años, de lo qué se componen las rentas de cada uno y los renteros que al presente las labran, disfrutan y avitan y lo que paga cada uno de renta, con lo demás que podrá ver el curioso subzesor…”

Los conjuntos de propiedades o fundaciones que tenía D. Gaspar a 7 de Mayo de 1732 eran seis:

- Uno, fundado por su tío D. Francisco Ruiz de Morales Vellosillo en 1.674. Se componía de tierras en Vellosillo, Perorrubio y Casla. Sus rentas eran 118 fanegas de trigo, 45 de centeno, 12 de cebada y dos aves.

- Otro, fundado por su otro tio Fernando de Morales Vellosillo . con tierras en el Corral de Duratón y en su Serna, libre de impuestos, rentaba 185 fanegas de trigo, 43 de centeno, 43 de cebada, cuatro gallinas y cinco pollas. Incluía tambien un palomar en La Serna.

Rio Duraton a su paso por La Serna
- Otro fundado por su padre D. Francisco de Salinas Yerro con tierras en Sigueruelo, Santa Marta y los San Pedros. Además un préstamo (censo) en Castro Serna de Abajo, libre de impuestos, rentaba 67 fanegas de trigo, 27 de centeno y 8 de cebada.

- Otro de D. Antonio Morales Vellosillo cedido en 1.708. Era la vara o título de Alguacíl Mayor y Regidor Perpetuo de la Villa de Sepúlveda. Lo que le permitía nombrar Tenientes y Alguaciles, concurrir a los Ayuntamientos y reservarse la mitad de las décimas (impuestos). Todo ello libre de cargas.

- Otro de su hermano Melchor de Salinas Morales . Era una vivienda en el barrio de Santiago de Sepulveda … “ con todos sus corrales y trascorrales.. que a mi padre tocó de su padre…y tiene en su puerta principal dos escudos de armas el de los Salinas y el de los González de Tebar…y varias huertas y casillas en la Villa y en Los San Pedros….y un colmenar directamente aprovechado” . Lo cual rentaba 3 fanegas de trigo 2 de centeno, lo mismo de cebada y 182 reales en metálico.

- Otro, tambien procedente de la herencia de su hermano Melchor, constaba de tierras en Urueñas, Zarzosa, Encinas, Casla y Sigueruelo. Tambien , una Casa Mesón y otra casa en el barrio de San Sebastian y dos huertas en Sepúlveda . Estas heredades rentaban 34 fanegas de trigo, 28 de centeno y dinero en metálico: 8 ducados y 819 reales

Al final la renta anual que cobraba D. Gaspar a sus arrendatarios eran 408 fanegas de trigo (unos 18.000 Kg), 146 de centeno, 68 de cebada y 11 aves. Además cobraba en metálico 8 ducados y 1001 reales. Tambien explotaba directamente el Alguacilato de Sepúlveda, alguna huerta, un palomar y un colmenar.

Traducido a ingresos, el 90 % era grano (9.878 reales). El 4% eran rentas de casas (441 reales), y el 6% eran rentas de prados: (650 reales). Es decir. D. Gaspar ingresaba al año 10.969 reales (equivalente a 342 ducados). 

Los hidalgos como D. Gaspar prácticamente no pagaban impuestos, en Sepúlveda sólo contribuían en derramas para “ fuentes, puentes o el salario del médico” y aparte pagaban las “Generales” del Reino. La presión fiscal sobre ellos era muy baja. Por otra parte la iglesia estaba totalmente exenta de impuestos.

Los campesinos (pecheros) en cambio, tenían una fuerte presión fiscal, que podía llegar al 60% de sus beneficios. Así, un campesino podía ganar netos 400 reales al año. Los labradores eran prácticamente los que sostenían con sus “pechos” (impuestos) y rentas a todo el sistema: a la Iglesia, al rey y la nobleza y a los hidalgos.

Campesinos
D. Gaspar lógicamente tenía gastos: los aniversarios (misas que se encargaban por difuntos por ejemplo en la Virgen de la Peña , de 9 a 12 reales cada una), tambien había capellanías (misas diarias a unos 4 reales, que solían venir como cargas de una herencia recibida), la alimentación, vestuario, pagos a servidumbre doméstica, cobro y transporte del grano, caballerías etc. No se conoce a cuanto podía ascender en total.

En España en el siglo XVII había 600.000 hidalgos exentos de impuestos (el 7% de la población), concentrados casi todos al norte de la península. En el País Vasco y Navarra el porcentaje era del 100% (hidalguía universal). En Cantabria o Asturias el número de hidalgos descendía al 60% y en la zona de Segovia los hidalgos quizás fueran un 10 % de la población.

Sello de hidalguia universal de Guipuzcoa
Todos querían ser hidalgos, porque aparte de librarse de la pesada carga de Hacienda, tenían cierta inmunidad ante la ley y reconocimiento social. Así, muchos pecheros adinerados (y tambien algunos judios o musulmanes conversos), pleitearon para que les sacaran del censo de pecheros y les incluyeran en el Estado de los Hijos-dalgo. Compraron su titulo de hidalguía a veces mediante falsificaciones de árbol genealógico, en connivencia con los concejos de los lugares donde residían. Había tambien entonces sistemas para ser hidalgo como los “hidalgos de bragueta”: Un pechero se convertía en hidalgo si conseguía tener 7 hijos varones de su mujer legítima. Estas prácticas eran rechazadas por todos, por los pecheros y por los nobles. 

Con la llegada de la eficiente administración francesa de Felipe V (1700), se endurecieron las condiciones para ser hidalgo. La Hacienda Real necesitaba hasta el último ducado. En general las pruebas de hidalguía consistían en una exhaustiva investigación de la nobleza y limpieza de sangre de los 4 abuelos y los padres del aspirante (“hidalgo por los 4 costados”), hecha por una comisión independiente. A finales del siglo XVIII quedaban unos 300.000 hidalgos en España.

Felipe V de Borbón. año 1.700
En 1836 los liberales eliminaron los privilegios de los hidalgos, que no obstante mantuvieron sus propiedades como rentistas. El mayor problema se dió en los lugares de hidalguía universal, el intento de eliminar los fueros fué una de las causas de las guerras carlistas. 

Actualmente quedan en España diversas asociaciones de Hidalgos, simples ciudadanos, que intentan mantener la memoria de sus antepasados mediante actos y estudios heráldicos y genealógicos.

Los hidalgos no eran nobles (duques, marqueses o condes), sino particulares privilegiados por ser sus antepasados integrantes de la caballería medieval durante la Reconquista (los llamados infanzones y caballeros villanos). Nunca habían “pechado” (tributado) ni trabajado en el campo. Su oficio eran las armas. Cuando se acabó la Reconquista, se mantuvo el hidalgo que supo o pudo, con las rentas de las posesiones acumuladas por su familia en el pasado.. 

En general no trabajaban en el campo o en la artesanía (lo consideraban vil y deshonroso) y muchos de ellos llevaban una vida modesta incluso mísera, algunos eran “pobres de solemnidad” lo único que les quedaba era su honra, su título de hidalgo y sus sueños de grandeza. Todos ellos ostentaban en la fachada de su casa el blasón de su familia, su seña de identidad. Esta situación de intentar aparentar un estatus social de caballero, se refleja muy bien en la literatura del Siglo de Oro, por ejemplo en la novela picaresca.

Alonso Quijano (Don Quijote) típico hidalgo pobre.

Entre 1700 y 1800 los hidalgos en general fueron a menos, En la relación de Hidalgos de la provincia de Segovia  del Catastro del Marques de la Ensenada, se ve que en 1754 había muchos que trabajaban ya en oficios manuales incluso siendo labradores. Eso sí, sin pagar impuestos. Otros marcharon a las Indias, como dos pasajeros de apellido Vellosillo que figuran con destino a Quito y a Peru. Otro incluso delinquió como Felix Vellosillo, falsificador de moneda, que fue ajusticiado en 1779 pese a su noble linaje. “La necesidad es mala consejera” dijo en el juicio.

Don Gaspar en cambio, era un hidalgo destacado, adinerado y con honores y cargos. Su principal preocupación era mantener el patrimonio familiar, lo cual se hacía mediante la constante vigilancia de posesiones y renteros y los enlaces matrimoniales que se concertaban minuciosamente sólo entre familias hidalgas. Desde la Edad Media, Los Morales, Salinas, Contreras, Vellosillo, Yerro (Hierro), Gonzalez de la Oliva, Proaño, Sepúlveda, Cenzano, Robles, .etc. ; eran las fuerzas vivas de la Villa, emparentadas de forma intrincada entre si y con otras familias castellanas. 

Escudo de los Salinas- Yerro en una casa de Sepúlveda
Estas familias formaban una espesa red de influencias y relaciones y copaban el poder civil y eclesiástico y la riqueza de la comarca de Sepúlveda. La especial historia bélica de la Villa y ser cabeza de alfoz, hizo que se concentrara allí tal cantidad de caballeros. Se impuso un inmovilismo perpetuo. Durante siglos fue como si el tiempo se hubiera detenido. La Villa entró en una lenta y rancia decadencia, dentro del estancamiento económico general que se dio en Castilla. 

La Iglesia de San Esteban de Sepúlveda, a la que D. Gaspar encomendó su libro, ya no existe, estaba cerca de la Puerta del Rio, que da acceso a las huertas del Caslilla en el actual barrio de San Esteban.

Calle del barrio de San Esteban de Sepúlveda. Puerta del Rio

Según su libro, D. Gaspar de Salinas Morales era hijo de Francisco de Salinas Yerro y nieto de D. Pedro de Salinas Yerro (bautizado en 1605). La madre de D. Gaspar era Josefa de Morales Vellosillo, hija de Juan Ruiz Morales Vellosillo (bautizado en 1608). (Al parecer se mantenía invariable el apellido del padre. )

Salinas- Yerro
Escudos de la portada de la presunta casa de D. Gaspar
Bario de San Esteban. Sepúlveda

Vellosillo-Morales



Es decir, sus apellidos eran Salinas-Yerro por parte de padre y Morales-Vellosillo por parte de madre. Como se comentó en la entrada del blog “El Escudo de Vellosillo” hay una casa en el barrio de San Esteban con dos escudos de piedra en la fachada. Cada escudo está dividido por la mitad y lleva escrito el nombre encima, uno es el de Salinas –Yerro y el otro es el de Vellosillo-Morales. Por ello, pudiera ser esta, la casa de Don Gaspar.




2 comentarios:

  1. Mientras leía la entrada no he podido dejar de caer en la tentación de hacer algunos números que comparto con vosotros:

    - Si la renta anual de D. Gaspar era de 18.000 kilos de grano que correspondía al 90 % de la renta que obtenía entre todas sus posesiones, que corresponde monetariamente con 9.878 reales, Podemos hacer un cálculo sencillo pasándolo a dinero actual. Precio del kilo de trigo: unos o,20 euros. Renta anual proveniente del trigo: 18.000 x 0,20 = 3.600 euros. Renta total: 4.000 euros año. Luego el precio del real en términos de producción agrícola actuales sería de 2,47 reales/euro

    - Si pasamos el cálculo para ver cuanto le rentaba las tierras de Vellosillo, Perorrubio y Casla, que no vienen desglosadas, calculando un mismo precio para toda la producción de cereal (trigo, cebada y centeno), obtendremos una producción total entre los 3 pueblos de 7.720 kilos, a 0,2 euros el kilo en la actualidad, nos saldría una renta anual de 1.544 euros. Si lo dividiéramos entre los tres pueblos, saldría una renta obtenida en Vellosillo de 515 euros, por cultivo de grano

    - El rendimiento de la agricultura del monocultivo industrial en nuestros tiempos es de entre 2.000 y 5.000 kilos de grano por hectárea. D. Gaspar, siguiendo esta argumentación, obtendría 2.574 kilos de grano en Vellosillo, lo que le correspondería a una superficie cultivable de alrededor de una hectárea, en el rango bajo de la productividad actual.

    - La renta anual de una labrador, pasada a euros actuales, utilizando la tasa de conversión que hemos calculado antes, nos daría una renta anual de 2.470 euros, de los que 988 serían para ellos y 1.482 serían para pagar tributos.

    No me extiendo más, ya que me has generado la curiosidad. Seguiré por esta línea con más tiempo.

    Gracias por una investigación tan interesante, Miguel Angel

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    1. gracias por tu interés Jorge,
      Los datos de la entrada se basan en un estudio del libro de D. Gaspar realizado por Antonio Ceballos Escalera. el estudio incluía ya la estimacion de la conversión de fanegas en dinero en base a otros datos que dispone el autor de aquella época.

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