Las cañadas reales de Segovia


Vías pecuarias

Las vías pecuarias son caminos de trashumancia que unen los lugares tradicionales de pastoreo de España para que los pastores y ganaderos puedan llevar el ganado caprino, ovino y bovino a los mejores pastos aprovechando la bonanza del clima: a los puertos o zonas de pastos de alta montaña en verano o a zonas más llanas y de clima más templado en inviernos extremos. Las vías pecuarias se diferencian entre sí y adquieren su nombre según su anchura.

Además, las vías pecuarias son grandes fuentes biológicas puesto que en ellas crecen diversos tipos de vegetación y son el hábitat de diferentes especies animales. Por otro lado, son canales de comunicación, rutas llanas y rectas que se enclavan entre los montes facilitando el paso entre poblaciones ya que son los caminos más cortos y fáciles de transitar.

Las vías pecuarias suponen 125.000 kilómetros de rutas para el ganado trashumante en España, el 1% de su territorio, unas 450.000 hectáreas. Jurídicamente, en España, las vías pecuarias son bienes de dominio publico cuya titularidad ejercen las Comunidades Autónomas siendo esta protección jurídica la que las hace únicas en Europa.

Desde el punto de vista legal la anchura, trazado, existencia y nombre de una vía pecuaria se efectúa en el acto administrativo de clasificación. Los márgenes que limitan las vías pecuarias son legalmente establecidos en el procedimiento administrativo de deslinde, y su materialización en el terreno, mediante hitos de naturaleza permanente (mojón), se realiza en el acto administrativo de amojonamiento.
  • Cañada: Aquella via cuya anchura no exceda de los 75 metros.
  • Cordel: Cuando su anchura no sobrepase los 37,50 metros.
  • Vereda: Las vias cuya anchura no sea superior a los 20 metros.
  • Colada: Su anchura se determina en el acto de la clasificación.
Cañadas reales

Se denominan Cañadas Reales a aquellas cañadas castellanas de uso tradicional, reguladas por edicto real de Alfonso X el Sabio en 1273. Si bien los caminos trazados por las cañadas luego conocidas como reales, eran recorridos usados desde antiguo por el pastoreo trashumante, el decreto de Alfonso X perseguía la regulación, ordenación y protección de ciertos caminos que por su importancia, uso o ubicación merecían ser preservados de posibles violaciones. Así, junto con la creación del Concejo de la Mesta, quedaron definidas las cañadas reales. Una cañada real debía tener una anchura de 90 varas castellanas (72,22 metros) y tenían la característica de ser trazados de muy largo recorrido (más de 500 km) y discurrir principalmente en dirección norte–sur con las lógicas limitaciones que impusiera la geografía. Con la regulación real, quedaba asimismo prohibido el recorte que realizaban comúnmente los propietarios de fincas colindantes mediante el movimiento de mojones.

Desde 2007, están incluidas en la lista indicativa de la Unesco, es decir la etapa preliminar a cualquier futura candidatura a Patrimonio de la Humanidad, como: Cañadas reales (vías pecuarias de la Meseta).

Cañana 5: Cañada real segoviana
Cañada 8: Cañada Real de la Vera de la Sierra
















Cañada Real Segoviana 

La Cañada Real Segoviana es una una vía pecuaria situada en centro de la Península Ibérica de alrededor de 500 km de longitud. Arranca en la comarca histórica de las Cinco Villas, en el suroeste de La Rioja, cerca de Neila, y finaliza en Granja de Torrehermosa, provincia de Badajoz.

Descripción del tramo segoviano

El barranco del río Rodendo abraza las casas de Honrubia de la Cuesta, abriendo paso al sur la cordel, que durante unos kilómetros más, se ve libre de la autovia A-1. Después de la Ermita de Nuestra Señora del Lirio, cañada y carretera se enlazan hasta cerca de Boceguillas. Quedaron atrás Carabias y Fresno de la Fuente. Al este de Boceguillas, las masas de roble jóvenes esconden el cordel. El cerro Carboneras (en Castillejo de Mesleón) que recuerda una actividad perdida. Aguas abajo del río Serrano y después del Duratón, entraríamos en tierras de páramos, de sabinas y buitres, de paredes calizas, y de templarios, síntesis extrema del contenido del Parque Natural de las Hoces del río Duratón que preside la antigua población de Sepúlveda. Corriendo por los campos el cordel salta el barranco de Mansilla, para mirar añorante la Casa del Lavadero sobre el arroyo del Puerto y el Convento de la Orden (Orden de Malta) en Villarejo. Retrasa su paso al cruzar la carretera Soria-Plasencia; sabe que abandona las tierras segovianas para envolverse en el asfalto de la carretera de Irún. Desde el norte , bordeando la ladera de la Sierra de Guadarrama, llega la Cañada Real Soriana Occidental. Trae noticias de las Tierras de Cameros y de Osma. En la hondonada de la Cuesta de la Merienda, entre la carretera y la vía del tren, charlan antes de despedirse; la Soriana seguirá colgada en las faldas segovianas, mientras que la nuestra entra en Madrid por el Puerto de Somosierra.

Cañada real de la vera de la sierra a su paso por Prádena

Cañada Real de la Vera de la Sierra

Arranca en la provincia de Soria y recorre parte de las provincias de Segovia, Ávila, Salamanca y Cáceres para terminar en la de Badajoz en Valverde de Leganés. También es denominada Cañada Real Soriana Occidental.

Descripción del tramo segoviano:

La Cañada que viene de Fuentecambrón, entra en el término de Ayllón por tierras de labor y después de La Corraliza atraviesa el término de Languilla y Mazagatos (hoy anejo a Languilla) pasando cerca de la población.

Pasado Mazagatos y dejando la cañada que baja por el Tablazo entre encinas y tierras de labor, bodegas y palomares, entra en el término de Santa María de Riaza para cruzar el río Riaza, río que toma el nombre de una localidad próxima al Duero-Haza, y de ahí río de Haza o Riaza- y que a su vez se lo da a otra: Riaza en las tierras altas de Segovia, próxima al nacimiento fluvial, situada al pie del puerto de la Quesera. Sigue el cordel hasta Corral de Ayllón que se comunica con el término de Campo de San Pedro. Por el noroeste y procedente de Valdanzuelo viene otra cañada al despoblado de Valdeperal, ya en el término de Maderuelo. Entra por el Cerro y por comunes y baldíos y pasa el puente medieval de dicha villa, de tres ojos hoy cubierto la mayor parte del año por el Embalse de Linares, que pese a todo se conserva en buen estado. La Cañada pasa junto a la Ermita de la Vera Cruz (de Maderuelo), según la Carta, pasado el puente, se forman dos cañadas, una que procede de FuentecambrónMiño de San Esteban y Valdanzuelo y otra que sería continuación de la cañada que viene de Langa de Duero.

Una sola es ya la que discurre por el término de Maderuelo, margen derecha del río antes de formarse el Riaguas y el Aguisejo, para entar en Alconadilla donde había un descansadero junto a la fuente de los caños que alimenta un abrevadero pequeño. La anchura por Alconadilla ha quedado reducida a camino de herradura. Pasa la Cañada por el término de Alconada de Maderuelo para entar en Campo de San Pedro, cruzando dice la carta por el sitio de Valdesoria (cerca Riahuelas en Fresno de Cantespino), fiel alusión sin duda a los pastores de las tierras de Soria. Se cita en la carta una colada proveniente de Santa María de Riaza, que muy bien podría ser la que cruzando Riaguas de San Bartolomé va a parar a Campo de San Pedro, en el km 15, se une la cañada que viene con su anchura de 90 varas y pasado Campo de San Pedro entra en el término de Sepúlveda por Bercimuel con una espléndida iglesia románica, ampliada, siguiendo la pauta de la Contrarreforma del siglo XVIII impulsada en toda España por los jesuitas.

Ya dentro del Partido de Sepúlveda entra en Grajera y Aldeanueva del Campanario. Según se desprende de la Carta parece ser que los pueblos de Fresno de la Fuente, Grajera y Boceguillas llegaron a un acuerdo para sembrar por hojas alternadas y dejar paso franco a los ganados. De acuerdo con esta costumbre la Cañada pasa por los siguientes lugares: cerro de Rejuelas, ladera de Rejuelas, reguero que viene de la barranca de los Castillejos, El Arroyo, Las Cerrajuelas para pasar a dar al campo de Boceguillas y entrar en el término de Turrubuelo por la divisa.

Entra la Cañada en Castillejo de Mesleón y Sotillo por la hoya de San Salvador y dehesa de Sotillo para entrar en el término de Mansilla por el camino de la Alameda y cruzar la carretera de Cerezo de Abajo a Perorrubio, posiblemente al que se refiera la Carta como camino salinero en la mojonera de Duruelo. Por aquí entra la Cañada Segoviana que viene de Buitrago, continuando la Cañada en dirección a Canto Blanco.

Atraviesa tierras de labor hasta Villarejo y Santo Tomé del Puerto, en cuyas cercanías todavía se conservan restos del convento que hubo allí y de su iglesia. Continua después por encima de la Venta Juanilla. Entra procedente de Cerezo de Abajo en el término de Prádena, dejando la Sierra de Guadarrama a su izquierda. Ésta es quizá la singularidad de esta Cañada, ya que lejos de atravesarla irá recorriendo la cara norte. Entrando en el término de Arcones se dirige entre dehesas y prados hasta Navafría; sotos abundantes de saucedas y navas con suelos profundos mantienen pastizales de buena calidad. A lo largo de este tramo se suceden como decimos abundantes pastos, limpios o adehesados con encinas y fresnos, los extensísimos sabinares de las placas calizas, o bien ya por encima de los 1.200 msnm, los melojares, y después los pinares, el negral y el albar, típico de la Sierra de Guadarrama.

Después de pasar por el término de Turégano la Cañada entra por la Peña del Gato en el corredor de la sierra, que siguiendo la terminología de la Carta se llama de la Vera de la Sierra. Entrará en Basardilla y Torrecaballeros, que incluye Cabanillas del Monte, con su Casa del Esquileo.

Pasa después por Trescasas, que incluye Sonsoto y el hoy despoblado de Pellejeros. Palazuelos de Eresma en cuyas proximidades se encuentran las ruinas del Rancho de Santillana, el hoy despoblado de Juarrillos y Revenga. La Losa que incluye Navas de Riofrío y Otero de Herreros. Pasa por El EspinarNavas de San Antonio y Villacastín. Para unirse muy cerca del Campo Azálvaro con la Cañada Real Leonesa Oriental. Deja la Cañada la senda de la Vera de la Sierra para proseguir por todo el Campo Azálvaro.

Entra la Cañada en la Hoja 508, dejando el término de Riofrío y a su derecha el Rancho de Tabanera para entrar en El Espinar y salir por el Campo Azálvaro de la provincia de Segovia, después de cruzar el río Voltoya. La Cañada va recibiendo coladas procedentes de Villacastín y El Espinar.




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