Romance de la loba parda


Durante 600 años desde el siglo XIII, cientos de miles de ovejas recorrían hasta 800 Km dos veces al año. Cruzaban la provincia de Segovia para pasar el invierno en los pastos de Sevilla o Badajoz y volvían en primavera a sus lugares de origen en las Tierras Altas de Soria o los montes de León. 


El recorrido se hacía a razón de unos 20 Km diarios. Las cabañas de diez o doce mil ovejas llevaba al frente al mayoral o jefe del rebaño, cada millar de ovejas era dirigida por un rabadán, dos pastores y dos mancebos o zagales (que empezaban con 9 años) y el acompañamiento de 5 perros mastines con collares de cuero con pinchos para defenderse de los lobos.


También llevaban yeguas para trasladar sus enseres o para su venta, a razón de 10 por cada mil ovejas. Cada noche dormían en chozas y dejaban a las ovejas en lugares resguardados llamados majadas.

Este romance, sobre la vida de pastores, quizás del siglo XVI, dice así:

Estando yo en la mi choza
pintando la mi cayada,
las cabrillas altas iban
y la luna rebajada;
mal barruntan las ovejas,
no paran en la majada.
Vide venir siete lobos
por una oscura cañada.
Venían echando suertes
cuál entrará a la majada;
le tocó a una loba vieja,
patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos
como punta de navaja.
Dio tres vueltas al redil
y no pudo sacar nada;
a la otra vuelta que dio,
sacó la borrega blanca,
hija de la oveja churra,
nieta de la orejisana,
la que tenían mis amos
para el domingo de Pascua.
— mis siete cachorros,
— aquí, perra trujillana,!
— aquí, perro el de los hierros,
— a correr la loba parda!
Si me cobráis la borrega,
cenaréis leche y hogaza;
y si no me la cobráis,
cenaréis de mi cayada.
Los perros tras de la loba
las uñas se esmigajaban;
siete leguas la corrieron
por unas sierras muy agrias.
Al subir un cotarrito
la loba ya va cansada:
—Tomad, perros, la borrega,
sana y buena como estaba.
—No queremos la borrega,
de tu boca alobadada,
que queremos tu pelleja
pa’ el pastor una zamarra;
el rabo para correas,
para atacarse las bragas;
de la cabeza un zurrón,
para meter las cucharas;
las tripas para vihuelas
para que bailen las damas


cayada de pastor
Las Cabrillas (las Pléyades)
mastín vigilando las ovejas

vihuela española





1 comentario:

  1. Gracias M.Angel, interesante romance el de la loba parda ......

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