Lagartilla roquera (Podarcis muralis)




Es una lagartija de mediano tamaño, algo robusta y con al cabeza ligeramente aplastada y situada en una posición relativamente alta con respecto al cuerpo. Posee unas escamas pequeñas en el dorso y en los costados. El dorso es de color pardo, pardo-verdoso o incluso grisáceo, que suele presentar manchas oscuras irregulares concentradas en la zona vertebral a modo de línea dorsal central (a veces esta línea está ausente). Los costados son pardo oscuros, con una gran pigmentación. El vientre suele presentar distintas tonalidades que van desde el blancuzco, al crema, pasando por el grisáceo o rojizo. La garganta presenta un reticulado oscuro a menudo de tonos herrumbrosos irregulares muy característico de la especie. El iris es rojizo. La longitud cabeza-cuerpo suele estar entre los 5 y 7 cm.

Por lo general las hembras son algo mayores que los machos en longitud cabeza-cuerpo y algo menores en la longitud de sus colas, aunque este carácter también depende de las distintas poblaciones. El diseño de las hembras suele ser más uniforme, con los costados más definidamente oscuros que moteados y el límite entre dorso y costado más marcado. Los machos por su parte presentan unos pequeños ocelos azulados en las escamas más externas del vientre. Los recién nacidos miden entre 24 y 30 mm de longitud cabeza-cuerpo y entre 35 y 45 mm de longitud de cola y presentan un diseño parecido al de los adultos, aunque con menor pigmentación. Pesan al nacer entre 0,3 y 0,6 g. 

Es una lagartija de amplísima distribución, cuyas poblaciones se pueden encontrar desde el este de Turquía a la península ibérica, llegando hasta Holanda por el norte. ha sido introducida en Estados Unidos, donde se expande actualmente por las tierras de Kentucky y Ohio. Dentro de la península su distribución es irregular, estando ampliamente extendida en la zona eurosiberiana, distribuida por la cornisa cantábrica, pirineos, prepirineos, penetrando en el interior por el sistema central oriental (Sierras de Ayllón y Guadarrama) y el sistema ibérico. También ha sido citada en islotes costeros de Asturias, Cantabria y Vizcaya.

Aunque ocupa una enorme cantidad de hábitats en todo su área de distribución, en el Sistema Central suele preferir los taludes arenosos con pequeñas rocas en los claros de pinar, cunetas y las zonas entre piornos y enebros.

Empieza a estar activa desde principios de primavera (finales de Marzo-Abril) hasta finales de Septiembre, siendo los machos los que empiezan antes el periodo de actividad, teniendo en un principio una actividad bimodal (por la mañana y menos intensamente por la tarde). Después de comer, incrementan el tiempo de soleamiento se cree que para mejorar su eficiencia digestiva.

Realizan marcajes territoriales con sus excrementos. Los machos son territoriales con los miembros de su propio sexo, mientras que las hembras se mueven libremente. El dominio vital de los machos se calcula entre los 10 y más de 60 m2, siendo el de las hembras mucho más reducido, entre 5 y algo más de 20 m2. El tamaño del territorio y el número de hembras que solapa esta correlacionado con el tamaño del macho. Esta especie, propia de terrenos montañosos, puede colonizar construcciones humanas. 

La época reproductora tiene lugar entre finales de Abril y Junio. La cópula dura una media de 55 segundos. En el Sistema Central realiza una puesta que varía entre los 2 y los 9 huevos (casi 6 de media). Existe correlación positiva entre el tamaño de la hembra y de la puesta. Los huevos miden entre 10 y 13 mm de longitud y entre 6 y 8 mm de anchura. Suele ser frecuente encontrarse puestas de varias hembras en los sitios más favorables, para ello la hembra excava una galería de 10 a 20 cm de profundidad. La incubación dura entre 9 y 11 semanas. Parece ser que la temperatura de incubación tiene resultados en las crías, siendo más grandes, más rápidos y con un crecimiento más rápido, los ejemplares incubados a una menor temperatura. Al llegar el invierno, las lagartijas buscan refugio en alguna grieta donde pasan los meses fríos en estado de letargo.

La madurez sexual se presenta a partir del primer año de vida pudiendo vivir hasta 8 años, aunque, lo normal, es que no sobrepasen los 5 ó 6 años de vida. La supervivencia de los recién nacidos se estima en un 16% para las hembras y un 37 % en machos. 

Se alimenta fundamentalmente de pequeños insectos: avispas, chinches, tijeretas, moscas, mosquitos y arácnidos, a los que persigue activamente y otras veces esperan al acecho. Ocasionalmente comen también la cola de otros individuos de su misma especie.

Entre sus depredadores en el área de estudio se encuentran las culebras lisas meridional y austriaca, la víbora hocicuda, el cernícalo común, el ratonero, el águila culebrera, la lechuza común, el cárabo y el mochuelo. La cola puede desprenderse en caso de ser aferrada por un depredador (autotomía) permitiendo así la huida de su dueño y regenerándose más tarde.

No se considera una especie amenazada.





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